viernes, 7 de agosto de 2026

CERRAR LOS OJOS

 CERRAR LOS OJOS

Víctor Erice, 2023


Se está rodando una película pero nunca se acaba porque su protagonista desaparece de la noche a la mañana. Casi treinta años después un programa de televisión revisa el caso como desaparición, una vez investigado de nuevo y repasados los datos, sigue resultando difícil de creer, entre otras cosas porque nunca se encontró el cuerpo.

Alrededor de esta historia se construyen otras, protagonizadas por quienes se relacionan con el actor desparecido y que incluyen a personajes relacionados a su vez con quienes se relacionan con él. Además de lugares y épocas diferentes, se refleja cómo el pasado conforma el presente de cada cual. Todos tienen algo que procede del hecho de la desaparición y todos aportan algo a ese episodio.

Conforme avanza la película sucede algo que lo cambia todo. Ahí podría haber acabado, sin embargo Erice, para lucimiento del elenco actoral, estira la trama, deliciosamente, hasta el punto más comprometido en sensibilidad, amistad, empatía, solidaridad, humanidad y ternura que raras veces se ve en el cine con tanta naturalidad y credibilidad.

Enseguida te cae bien Manolo Solo, a quien no cuesta nada acompañar a lo largo del metraje, es más, parece que lo que le ha sucedido y lo que le sucede  provoca más cercanía y cariño hacia él. Quienes le rodean y deciden buena parte de lo que va a suceder en las escenas siguientes, se hacen cargo de su situación, parece que le comprenden sin esfuerzos, y actúan hacia él desde una gran sinceridad, ya sea recordando, manteniendo hilos invisibles de amistad o ayudando a afrontar las novedades.

Es una película entrañable, no me extraña que haya sido tan premiada. Esta muy hecha desde el minuto uno, muy bien interpretada hasta por el actor y la actriz con menos minutos. Tal vez porque es un drama en el que las desgracias se han sentido de una forma desagarrada pero sencilla, tal vez siendo consciente del dolor y el paso del tiempo simultáneamente. Resulta conmovedor las reacciones de todos y la resolución final. 

Inevitable sentir el cine como un instrumento cultural necesario para vivir, para vivir bien.

lunes, 3 de agosto de 2026

LAS LEALTADES

 LAS LEALTADES

Delphine De Vigan, Anagrama, 2019


La manera de trocear la trama en personaje por capítulo resulta muy adecuada al estilo directo, visceral de narrar que tiene la autora. Te obliga atender sin respiro porque puede que te pierdas la clave de cada personaje, cada vez que lo trata o sencillamente interviene en primera persona.

Me gusta mucho la diversidad personal que introduce en los protagonistas, ninguna es solamente de una manera o solamente con un objetivo. Todos y cada uno van apareciendo como un caleidoscopio, bien porque lo expresen ellos mismos, bien porque la narradora lo deja caer en los breves capítulos que dinamizan la historia, hasta volverse un torrente en las cincuenta últimas páginas.

Un par de adolescentes, sus familias y su instituto, con su profesorado, en una gran ciudad actual. Las circunstancias marcando cada paso que dan, especialmente Théo, el protagonista o la excusa, podríamos decir, del resto de personajes que lo rodean.

Los adultos son tan cercanos que pueden ser tus vecinos o tus compañeros del trabajo, incluso algunos de tus familiares o amigos íntimos. Sus contextos determinan la vida de los adolescentes, sus estados personales, anímicos y físicos junto al paso del tiempo.

Crecer en una casa u otra, tener una infancia más o menos normal o no tenerla, condiciona el resto de la vida empezando por la adolescencia, el nivel inmediatamente siguiente a la niñez. Es ahí donde se sitúa la vida de Théo, donde se bucea para darle sentido, donde se reconstruye el día a día para entenderlo y para buscar explicaciones, causas, responsables, de su estado a las 13 años.

Internet, el alcohol, el trabajo, las parejas y la edad conforman las estancias de las familias implicadas, los padres y las madres son elementos decisivos, por sus fuertes emociones sin gestionar que les impiden aceptar la vida que tienen, por sus pasados con expectativas incumplidas, por sus fracasos hasta el fondo del pozo y por sus dobles identidades sobre las que sostener el presente. No hay estereotipos, hay personas concretas, crudas, reales.

El instituto como ese otro lugar obligatorio en la vida de nuestros jóvenes urbanos. La implicación del profesorado, su conocimiento, sus estrategias de resolución de problemas, sus maneras de gestionar los acontecimientos más allá de las clases convencionales. Cada miembro del claustro tiene su mochila y con ella trabaja e influye en su alumnado y sus compañeros. Una de las protagonistas, puede que la que más, es profesora, un personaje muy bien planteado que, además de mostrar su personalidad, denuncia un sistema educativo insuficiente, prejuicioso y lento.

Parece que desviara el tema cuando se centra en la madre del compañero del protagonista, sin embargo, tengo la sensación de que es esta mujer quien mejor refleja lo que está pasando con los chavales al contarnos su vida desde que era pequeña.

Es una novela que te atrapa y no te suelta hasta el final. Muchos asuntos importantes de la vida aparecen expuestos, más o menos tratados, para que pensemos en ellos. Las relaciones sociales, familiares, laborales, amistosas, ni más ni menos, nuestra esencia que, en la actualidad, incluye internet, alcohol, soledad, insatisfacción...y no podemos olvidad el título, lealtades, cada uno a su modo es leal a algo, ya se al pasado, al presente o incluso a un futuro que necesariamente va a ser desde lo que les está pasando.

No se puede expresar con menos. Esta virtud que adorna a la autora, en esta novela resulta un elemento imprescindible para interpelarnos y asomarnos a la ventana por la que se cuela la vida de Théo y Mathis, Hélène y Cécile. 

Todos los dilemas morales que plantea están a la orden del día.

sábado, 1 de agosto de 2026

FASCISMO DE LIBRO

 DE 1º DE FASCISMO

france24.com, hace cinco años

El uso de personas vulnerables es lo primero que hacen los poderes fascistas para despreciar a las democracias basadas en derechos, especialmente, si son los Derechos Humanos de la Carta Magna de Naciones Unidas de 1948.

A lo largo de la historia lo vemos una y otra vez. El ejemplo más claro es la provocación de guerras, asegurando la muerte, el sufrimiento y la destrucción.

Como sería muy exagerado empezar una guerra clásica, al uso, contra España se intenta provocar una económica (amenazas de aranceles imposibles), de prestigio (desprecio de sus dirigentes políticos por redes sociales de políticos internacionales) incluso de confianza.

Sin embargo, parece que todavía no ha llegado el momento y ojalá que nunca llegue. La economía española es la que más cree en la Unión Europea, los discursos del presidente del gobierno español en las instituciones internacionales tienen ecos democráticos y humanitarios reconocidos hasta por el Papa y en cuanto a la confianza, seguimos siendo un destino turístico preferido por millones de extranjeros e inversores, elegido por miles de estudiantes Erasmus, con productos culturales que ganan premios internacionales en deportes, cine, música e investigaciones.

España no es una democracia ideal pero desde luego no es la cuna del fascismo modo siglo XXI, no lo es y no debe serlo nunca.

Hay mucho dinero en juego cada vez que se habla de migración. Por esto reaccionan todos los fascismos ante la provocación del Rey de Marruecos (instrumento financiero de EEUU-Israel). Los primeros los de aquí, que se note que hay escuela.

Así las cosas, toca que Europa abandere el DERECHO e impida la fuerza, bruta o maquillada, que use la LEY ante las violaciones orales y políticas del fascismo, ya sea italiano (pobre Italia) o de esa parte minoritaria española (vergonzosa paisana) que tanto ruido hacen con sus ricos medios de comunicación de masas.

Solo en DEMOCRACIA pueden surgir los fascismos, la antidemocracia, y lo saben muy bien quienes reman en esa dirección esperando obtener beneficios sin fin para ellos y sus familias, amiguetes y empresas. Por eso, hay que fortalecer la DEMOCRACIA en DEMOCRACIA impidiendo que los partidos fascistas violen DERECHOS, DISGNIDAD y LIBERTADES a la ciudadanía, usando las LEYES, usando las INSTITUCIONES, usando la RAZÓN.

Quien cometa delito de odio que lo pague. Quien practique políticas antiespañolas que lo pague, quien anime o use la violencia como práctica política que lo pague. No todo es tolerable en DEMOCRACIA.

miércoles, 29 de julio de 2026

ÁTICOFICINA

ÁTICOFICINA


¿Soy la única persona a quién le cuesta unir las palabras "ático" y "oficina" ?

Parece un oxímoron, en el imaginario colectivo una oficina es un lugar de trabajo, que por muy bien decorada que esté no sugiere riqueza, lujo, privilegio, gran terraza con vistas, más bien trabajo administrativo, burocracia, ordenadores y teléfonos. 

No es fácil pensar en un ático como lugar de oficina. Ni al revés.

Con este nuevo ático de Ayuso me pasa lo mismo que con el ático de Rouco Varela, que me cuesta entender cómo un obispo necesita lujo, riqueza y privilegio dedicándose al cristianismo. A menos que la política que ejerce la primera y el cristianismo del segundo no tengan nada que ver con la política y el cristianismo reales.

¿De verdad no hay otros lugares, despachos, en Madrid para trabajar de política pública?

Lo normal cuando hay obras es trasladar la actividad laboral afectada a sitios de alquiler, ya que las obras suelen ser temporales. En este caso, han de serlo por la institución arquitectónica que supone la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol donde se ubica las oficinas de la  Comunidad de Madrid. 

Podría parecer que Ayuso tuviera dependencia de los áticos ya que vive en uno y ahora trabaja en otro, como si no pudiera estar en cualquier otro tipo de edificio, como si no pudiera vivir sin estar en las alturas y mirar al resto del mundo desde arriba.

Sin embargo, la dependencia le podría venir de usar lo público como si fuera privado. Consigue dinero para su vivienda de privatizar servicios públicos como la sanidad y, ahora, consigue un áticoficina comprada con dinero público, ese dinero que no usa para contratar bomberos, sin ir más lejos.

Lo que cuesta creer, más todavía, es que haya comprado el ático para tener reuniones en él temporalmente, suponemos que mientras duren las obras, aunque como ya es una propiedad, cuando pueda realizar las reuniones en la Puerta del Sol, puede que lo dedique a otros menesteres ya no temporales. ¿ A cuáles serán?

El caso es dar rienda suelta a sus dependencias, no vaya ser que haya que ingresarla y no la atiendan pronto por la lista de espera de los hospitales madrileños y empeore, la pobre, ahora que el novio vuelve a los tribunales y la población, tras las vacaciones, vuelve a las calles con sobrados motivos que reivindicar a la Comunidad de Madrid, competente en Sanidad, Educación, Universidad, Medio Ambiente, Vivienda, Transporte, Cultura... 

También cuesta entender cómo el pueblo madrileño mantiene en el poder democrático a este tipo de personas dependientes de áticos, o sea, de dinero público para uso privado...



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