domingo, 26 de julio de 2026

YO TE CREO

 YO TE CREO

Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys, 2026


Esta película belga resulta muy incómoda y estresante porque la violencia de género lo es, siempre, también cuando la familia consigue separarse del maltratador, abusador, violador, que es el padre, el esposo. Pero es muy dura porque transcurre en un juzgado, ante la juez, con la cámara quieta ante las caras del agresor y de la víctima mientras sus abogadas relatan sus versiones, contradictorias claro.

Agobia la cara de la madre, mucho. Tiene que permanecer impasible ante las palabras de la abogada de su exmarido que la acusan de manipulación, negligencia, incapacidad, venganza a la vez que expresan las bondades del padre y sus intereses por hacerlo bien con sus hijos. Es realmente estremecedor.

Las víctimas más vulnerables son los menores, especialmente el hijo menor, cuya vida ha dado un giro mortal desde que su padre abusó de él. La conducta disruptiva, agresiva que mantiene en los pocos minutos que se le ve tiene todo el sentido tras escuchar a la madre en su alegato final, es la última en tomar la palabra, así es el protocolo judicial belga.

El papel de los abogados resulta crucial, especialmente el de los menores, sus sensaciones y juicios de valor, sus recomendaciones y propuestas.

No resulta fácil imaginar cómo es la vida de las personas, de todas las edades, víctimas de violencias sexuales, víctimas de violencia de género, de violencias realizadas por el padre, por el esposo. En esta ocasión se pone el foco en un momento, en unas horas, pocas, sin embargo se puede extraer cómo es el día a día de los implicados. Día a día de la adolescente, del niño, de la madre. Día a día de los estudios, de los amigos, del trabajo. Día a día de la salud y de la enfermedad, de psicólogos, hospitales...

La sala en la transcurre todo es blanca, totalmente blanca, incluso las sillas, consiguiendo que nos centremos en las voces, en el significado de las palabras pronunciadas por las abogadas, por los padres y finalmente por la jueza que, cuando todos salen se levanta y se apoya en la ventana dándonos la espalda, como si le costara seguir, como si no pudiera más tras lo que acaba de escuchar (a los menores, a los abogados y a los progenitores) pero tiene que dictar sentencia inevitablemente.

Se discute sobe el papel del maltratador respecto de las relaciones con sus hijos, se cuestiona si merece verlos o tenerlos. Después de ver esta película no quedan muchas dudas. Aunque cada caso sea distinto resulta fundamental la experiencia, los hechos probados, antes de sentenciar si un hombre maltratador debe o no debe mantener régimen de visitas con sus hijos.

Saber escuchar no es fácil, saber entender el lenguaje corporal tampoco, eliminar intereses personales de todo lo que se presenta como el caso antes de decidir debe ser dificilísimo, aún así solo tenemos la Justicia para conseguir calma, paz, tranquilidad y poco de normalidad en la vida las víctimas.

Extraordinaria película que nos plantea el papel de la Justicia ante las violencias del padre y esposo en la familia. Sigue siendo difícil creer a la mujer, sigue estando el estigma de la venganza y la maldad alrededor de la madre, a pesar de los destrozos personales en los hijos. 

¿Por qué dejamos pasar el machismo cultual, con protagonismo, a los tribunales?

viernes, 10 de julio de 2026

CUERVO CON ALZACUELLOS

MENUDO PÁJARO!! 


De vez en cuando tiene la necesidad de salir en los medios para crear polémica, como si fura parte de su rol en la jerarquía eclesiástica. Parece que si no insulta al gobierno no merece estar en el bando de sus esencias y raíces, como si no fuera auténtico fascista. Tiene que demostrarlo cada cierto tiempo, si no no se queda tranquilo, no termina de cumplir con su cometido, su fidelidad, así es Argüello García, pobre.

Esta prueba recurrente, que supera sin esfuerzos, le sitúa junto a empresarios, jueces y ejército, todos juntos ejerciendo lo que son sin maquillajes: defensores del orden franquista y sus privilegios, de los que siguen disfrutando y no están dispuestos a renunciar bajo ninguna circunstancia, ya sea la voz de un Papa o los Derechos Humanos en DEMOCRACIA. Esta ultima es lo que más le molesta, tiene en él efectos como en Drácula los ajos, le sientan fatal para la salud, para la posibilidad de seguir vivo.

Este cuervo con alzacuellos es la antítesis del cristianismo de base, por esto ocupa el máximo rango en la Conferencia Episcopal, dejando las cosas claras. Poner la otra mejilla, ayudar al necesitado o ponerse en su lugar queda para el cristianismo del pueblo llano, de los pobres (en sentido literal).

Lo suyo es jugar con la élite, con esos empresarios, políticos, jueces y militares que saben estar en la cima de la buena vida sin dar un palo al agua, culpando a diestro y siniestro, castigando a todo aquel que levante un poco la cabeza, violando al resto de los mortales para dejar claro quién manda aquí.

Los graznidos son mensajes de sigo aquí, como siempre, ante las derechas españolas, no vaya a ser que algún despistado se vaya a creer que la Iglesia Española se ha hecho cristiana de verdad, no, no hay ninguna duda, ella a lo suyo, es decir, a los suyos, sus iguales, los privilegiados del franquismo, los fascistas, los violadores de derechos y de cuerpos, especialmente de menores de edad, los auténticos ladrones y aprovechados del sistema.

Estaría bien que, ya que siguen graznando, se derogaran los Acuerdos con la Santa Sede, esos que consisten en que paguemos a la Iglesia con nuestros impuestos, que les dejemos entrar y acomodarse en nuestros colegios, institutos, hospitales, ejércitos, administraciones públicas, tradiciones culturales y justicia.

Ya son muchos años de cría cuervos y te sacarán los ojos

¡¡Basta ya de abusos, en todos los sentidos, de la Iglesia!!


jueves, 9 de julio de 2026

DÍA DE CAZA

 DÍA DE CAZA

Pedro Aguilera, 2026


Un retrato social de nuestra época que pocas veces se muestra para el público general, pero el cine tiene esta cualidad, la de enseñarnos, a cualquiera, lo que pasa aunque no se vea o se intente ocultar por el poder de turno encargado de mantener en la ignorancia a la mayoría, ya sea con redes sociales, con bulos o con bulos en las redes sociales (lo que el Imperio Romano habría llamado "pan y circo") 

La trama sucede ahora, en una finca de Extremadura, en plena dehesa, un otoño insoportablemente caluroso, con su coto de caza y guarda inmigrante, explotado sudamericano.

Una foto y un par de frases sirven para relacionar la película de Saura, 1966, con las protagonistas y la historia que se desarrolla, en tan solo un día, evocando aquella.

Los planos cenitales son magníficos, el entorno que describen es necesario para entender cómo transcurre la acción, junto a la música, suponen parte de la propia trama que nos transmite la excesiva luz y excesivo calor un mes de noviembre. El contexto es asfixiante, perfecto para el devenir de la historia.

Las protagonistas son muy buenas, perfectamente vestidas, representan al poder femenino de clase alta, ese poder disimulado, mezquino, violento y abusón, de quien ha aprendido todo imitando a sus padres, exmaridos y empresarios de turno. Mujeres acostumbradas a conseguir lo que desean sin esfuerzo porque otros se lo facilitan, como le facilita el inmigrante todos los servicios en medio del campo para pasar el día de caza completo.

Aparece el presente social en los negocios de urbanismo, de las relaciones familiares y amistosas, en la corrupción bancaria y política, en la más genuina tradición de la cultura del pelotazo, maquillado de eufemismos como resort, eficiencia energética o parque ecológico.

Conviven bien todos las críticas sociales actuales, al medio ambiente, al patriarcado, a la corruptela y a los fascismos. De todas y cada una de ellas tenemos ejemplos en el guion, en las ropas y complementos de las actrices, en las casas (la de la ama y la del esclavo, inevitable recuerdo de Los santos inocentes), en los oficios y proyectos que tienen y, especialmente, en el uso de las armas y el alcohol como medios de resolución de conflictos, aunque se intentan otros, estos son los que más naturalmente usan.

Esta España existe y está aquí, heredera fiel del franquismo de los ricos rurales, personas más allá del bien y del mal, de cualquier moralidad o valor mínimamente ético. Forman un ecosistema propio, adaptable a los tiempos actuales sin perder su esencia elitista, fascista.

La amistad entre mujeres que no lo es porque no son iguales y sus dependencias les impiden ser amigas de verdad. Solo se salva el futuro en la sobrina que huye, habiendo probado la más genuina tradición franquista española. Menudo aprendizaje se lleva...si es que se lleva algo. 


domingo, 5 de julio de 2026

DEMOCRACIA MILITANTE (XII)

 GRAN CRUZ DE LA ORDEN CIVIL DE SANIDAD



El lugar perfecto para inocular el fascismo desde la raíz: la mente humana. La psiquiatría fascista del nazismo y el franquismo son un buen ejemplo del uso ideologizante de la medicina, concretamente en el campo de la salud mental, el más frágil y desconocido posible, del que la neurociencia actual está avanzando poco a poco sus muchos contenidos y muy variadas posibilidades de curación. 

Cuando escuché la noticia sobre Vallejo Nájera y la retirada de honores por parte del Consejo de Ministros me vino a la cabeza la obra de Almudena Grandes La madre de Frankenstein al estar basada en un caso clínico real de salud mental, en el manicomio de Ciempozuelos en los años 50 del siglo XX, justo la época, y el lugar, en la que destaca la tarea franquista de Vallejo Nájera, su importancia médica, sus honores de Estado, su prestigio psiquiátrico y su poder político. Recomiendo encarecidamente esta novela.

Para que la dictadura franquista se mantuviera en el tiempo era necesario todo un conjunto de redes sociales que la sostuvieran. Una de ellas tenía que ver con la sanidad, en la que el psiquiatra destacó y ayudó a crear. Junto con la red religiosa (que también era la educativa y cultural), empresarial, judicial, militar y policial, la sanitaria tenía un papel decisivo para el triunfo y mantenimiento del franquismo al tener como objetivo salvar o no vidas, tratarlas con dignidad o maltratarlas, usarlas como práctica del darwinismo social, concretamente fascista, un poder grandioso y muy suculento para el fascismo. Nada más eficaz que aplicar la ideología machista, racista, nacionalista, elitista, supremacista, xenófoba, homófoba y violenta contra la población desprotegida y necesitada, la más vulnerable, la enferma.

Por eso hoy, en democracia, resulta tan importante que la sanidad sea pública y de calidad. Es una garantía de igualdad, de respeto y dignidad, valores antifranquistas, es decir, democráticos.

Después de 50 años de la muerte del dictador, hay estructuras franquistas que siguen arraigadas en determinados ámbitos claves del sistema social español. La Judicatura está dando la cara a diario, también la Empresa, la Religión y el Ejército y la Policía. Aunque no todas las personas que practican la Justicia, todas las empresarias, las religiosas o la militares y policiales son franquistas resulta evidente que las hay que sí lo son y siguen ejerciendo su influencia donde pueden.

La democracia española no ha tenido el cuidado democrático suficiente para eliminar los rescoldos del franquismo en muchos ámbitos de la vida política. Nunca es tarde, pero el daño es mucho y muy difícil de reparar. Cuántas personas han sido excluidas de la sociedad por ser homosexuales, a cuántos bebé se les ha separado de sus familias biológicas, a cuántos internos se les ha aplicado terapias inhumanas. Son muchas personas las discriminadas, o directamente asesinadas (de una u otra manera) en nombre de la medicina española durante muchas décadas.

Los monstruos están aquí, incluso llevan condecoraciones militares y ostentan cargos políticos de renombre cobrando sueldos desorbitados y manteniendo privilegios inmorales.

Tiene que correr el Gobierno, en el año que le queda en el poder, para exterminar todas las cepas mutantes del franquismo que aún resisten, algunas cómodamente, entre las instituciones del Estado. Ningún otro gobierno lo hará, a menos que vuelva a intervenir la izquierda. La democracia es incompatible con la dictadura, con todas y cada una de sus ideas y comportamientos, da igual quién o quiénes tengan la posibilidad de ejercerlos, ya sean en tribunales, púlpitos, comisarías, cuarteles, colegios, hospitales, asociaciones o medios de comunicación.


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