sábado, 31 de enero de 2026

CUERVO

 ENERO EN EL CUERVO

Cuenca


Estos fantasmas sonoros no dejan de atraer mi mirada, a un lado y a otro, arriba y abajo, si me acerco o me alejo de ellos. Son tan ruidosos que impiden captar cualquier otro sonido a varios metros de distancia. Son maravillosos, magnéticos. Ahí enfrente puedes estar pasando el tiempo tranquilamente.


Aquí, de lado, han perdido su esencia y adoptan la imagen de una cascada generosa y cantarina que procura calmar sus aguas en estanques verdes antes de dejarse caer otra vez entre blancas corrientes hasta el río bullicioso en meandros.


Arriba, en la pradera, provoca juegos a grandes y pequeños, para que no te congeles y te lleves un recuerdo lúdico del paisaje montañoso. Esta tarde la nieve está apetecible, ni muy dura ni muy blanda, como la nata montada que cubre, lo justo, el pastel de chocolate.


¿Qué hay tras esa cortina incesante?


martes, 27 de enero de 2026

SABÍAMOS QUE TRUMP LLEGARÍA

LO SABÍAMOS Y LO HEMOS PERMITIDO 


En 2009 Alianza Editorial publicó El desajuste del mundo de Amin Maalouf de donde extraigo párrafos para comentar en clase con el alumnado de Bachillerato, en la segunda evaluación, cuando ya han tomado contacto con la materia, Filosofía, al menos con algunos de los atributos clásicos de la misma como ser crítica, racional y universal.

En este libro podemos leer:

               En cuanto un gobierno intenta solucionar un problema, se encuentra con que va unido a otros cien, que pertenecen a ámbitos diferentes y que escapan a su influencia. Puede estar luchando contra la recesión, la inflación, el paro, las pandemias, o también contra la violencia urbana, pero en cualquier caso se estará topando con problemas de todo tipo -geopolíticos, sociológicos, sanitarios, culturales o éticos- que proceden de todos los puntos del planeta; problemas que tendría que resolver forzosamente para tener alguna probabilidad de actuar con éxito pero que están fuera de su alcance, o lo están casi por completo. (pág.85)

               Cierto es, se me dirá, que el presidente de los Estados Unidos es hoy en día poderoso; sus decisiones políticas afectan al destino de todo el planeta, y, en consecuencia, quienes lo eligen desempeñan un papel que, por derecho, no les corresponde, puesto que lo que eligen resulta a menudo determinante para el futuro de los asiáticos, de los europeos, de los africanos y de los latinoamericanos. En un mundo global no es así como deberían suceder las cosas. Pero ¿para qué dejarnos el pellejo en un problema que no tiene solución? ¡La verdad es que no es posible darles a los colombianos, a los ucranianos, a los chinos o a los iraquíes el derecho de voto en las elecciones presidenciales norteamericanas! (pág.104)

               Hoy en día, el extraordinario florecimiento tecnológico permite controlar mucho más el territorio mundial; y ha contribuido a concentrar el poder político en una cantidad reducida de ciudades, e, incluso, de modo principal, en una sola. Lo que explica la aparición, por vez primera en la Historia, de un gobierno cuya "jurisdicción" abarca el planeta entero (pág. 105)

Lo curioso del contenido es cuando Maalouf lo publicó, ¿era tan previsible el comportamiento de EEUU ya en 2009 o solo unos pocos intelectuales, como el autor, fueron capaces de advertirnos de lo que nos está pasando?

Un año después, José Luis Sampedro publicaba en Destino, con ilustraciones de Sequeiros,  El mercado y la globalización en el que afirmaba que La coordinación mundial encomendada en su día a Naciones Unidas y demás organismos internacionales resulta hoy anticuada e insuficiente. Cada vez se percibe más la necesidad de una autoridad supranacional con jurisdicción planetaria y capacidad ejecutiva si se quieren realizar tareas comunes como la ayuda al Tercer Mundo, la defensa del medio ambiente hoy destruido impunemente, la lucha contra plagas mundiales o contra el terrorismo y el narcotráfico, entre otras tareas de alto interés común. (pág. 90-91)

Así pues, advertidos estábamos, llevamos sabiendo lo que nos iba a pasar y lo que nos está pasando, al menos, desde que se publicaron estas obras, unos 15 años más o menos de libros, entrevistas en diferentes medios de comunicación, trabajos periodísticos, clases universitarias, comentarios de texto en bachillerato…a lo mejor es que no se ha querido hacer nada a pesar de saberlo todo, especialmente que que ¡más vale prevenir que curar!

No puedo creer que sabiendo las consecuencias de determinadas decisiones no se haya intervenido, ni un moquito, para evitar las que suponen aproximarnos, otra vez, a los totalitarismos si no estamos ya en ellos visto lo visto en Minneapolis, Venezuela o Groenlandia, por no hablar de las guerras y su falsa paz, Gaza, antesala de lucrativos negocios urbanísticos y hoteleros contrarios a cualquier mínimo atisbo de moralidad.

La OTAN ha mostrado estar al servicio de un hombre sin humanidad. La ONU no representa una autoridad suficiente ante ese mismo hombre y sus secuaces, ahora reunidos en una junta de villanos mundiales, así que algo habrá que ir haciendo y no tardar demasiado, la política tal y como la hemos conocido en los últimos 70 años está mutando hacia peor.

lunes, 26 de enero de 2026

MINEÁPOLIS Y ALREDEDORES

MINEÁPOLIS Y ALREDEDORES

Manifestación contra el ICE en Mineápolis

Son tantos los elementos del totalitarismo que está practicando Trump que ya nadie puede no verlo, incluso el PP y Vox pueden verlo si quieren, dadas las dimensiones totalitarias que está cobrando la actividad constante del nuevo Führer:

1.- Despreciar la Ley y las instituciones que la representan y deben velar por su cumplimiento.

2.- Crear una policía (ICE) con todos los poderes violentos a su alcance para que el terror sea más efectivo.

3.- Usar la propaganda para generar una realidad que encaje con su ideología, vía redes sociales e inteligencia artificial.

4.- Negar la realidad, los hechos, los datos y despreciarlos hasta anularlos o deformarlos.

5.- Quien no asume los dictados del Jefe es enemigo y se le trata como tal sin escatimar recursos.

6.- Todo se justifica en nombre de la Economía, concretamente de su riqueza y la de los suyos.

7.- El resto del mundo debe formar parte de sus intereses y ponerse a su servicio por su propio bien.

8.- Censurar a los medios de comunicación y castigarlos empresarialmente.

9.- Controlar las Universidades, la investigación y la cultura.

10.- Exhibir prepotencia, insultos, amenazas y chantajes dentro y fuera de su país. 

Parecía mentira que pudiéramos volver a vivir lo peor del siglo XX, que pudiéramos permitir lo peor del siglo XX, que tanta mala experiencia acabara repitiéndose.

Trump ha usado cada paso que usaron los malos políticos a lo largo de la historia para conseguir el poder y lo ha hecho delante de nuestros ojos. Una vez en el poder lo ha convertido en absoluto del mismo modo que las dictaduras de único partido dieron lugar a totalitarismos, también en nuestras pantallas. Ha provocado guerras, asesinatos, secuestros, violaciones de todos los derechos empezando por los de la Infancia y sigue manteniendo un perfil fascista en toda regla.

Esto tiene que acabar cuanto antes porque cada día que pasa será más difícil impedir la expansión de este nuevo totalitarismo. Nos está poniendo ante situaciones que ni sospechábamos, al menos en la cultura europea, la de los DDHH, reaccionando ante Groenlandia y no ante Gaza, dando el peor ejemplo de inmoralidad que podíamos, el peor acto de inhumanidad creyendo que si salvamos nuestro territorio será suficiente aunque suponga dejar fuera, abandonar al resto de la población mundial.

No debemos permitir más anestesia moral o dejaremos de ser humanos.

Hay millones de personas entre el pueblo norteamericano que necesitan apoyo para reaccionar y Europa debe dárselo inmediatamente. ¿Para cuándo las conversaciones, las decisiones económicas y legales?


 


HAMNET

 HAMNET

Chloé Zhao, 2025


A veces es verdad que lo que dice la crítica y el público en favor de un acontecimiento artístico coincide con lo que pienso cuando lo veo. Es el caso de esta película, basada en el libro homónimo de Maggie O'Farrell, quien ha participado en el guion junto a la directora.

Todo está muy bien, especialmente los protagonistas y la ambientación.

Las comparaciones son inevitables porque enriquecen. La maravilla que fue leer la novela se parece a la maravilla que vi anoche en el cine. Claro que la lectura es más larga que las dos horas que dura la película, que tiene muchos más matices y descripciones de los que se pueden apreciar en el formato de imagen. Pero no es mejor el libro, ni tampoco peor.

Merece la pena una pantalla grande con buen sonido porque la intensidad llega mejor al cerebro, ya sean los primeros planos, hay cientos, como los colores, la luz, los efectos especiales, la música y las emociones que van surgiendo entre tanto, también hay cientos muy variadas aunque predominen las dramáticas. Pero la intensidad no solo está en lo que aparece sino también en lo que no vemos ni oímos, está en los detalles nimios de las plantas del bosque, de las camas de los niños, del maquillaje de los actores del Globe Theatre y en el buen hacer de los secundarios.

Aunque sabemos que es ficción tiene mucha credibilidad, pronto te olvidas que sabes la historia y te cautiva el ritmo de las vidas que se cuenta en la pantalla, el interés va aumentando como el crecimiento de los hijos y el amor y el dolor de los sucesos que vive la familia. Aunque sabemos que es ficción resulta conmovedor pensar que Shakespeare podría haber vivido algo parecido para poder componer Hamlet.

El final no puede quedar mejor. La ficción queda redonda porque las palabras son tan precisas y adecuadas que todo lo demás solo tiene que acompañarlas creando silencios para que quepan la tristeza, el arrepentimiento, la culpa, el amor, el perdón, esos elementos siempre presentes en la obra del dramaturgo inglés con los que nos pone ante el espejo propio y de los demás. Sales del cine casi como si salieras del teatro.



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