viernes, 21 de agosto de 2026

ISRAEL ASESINA Y LOS DEMÁS HACEN CAJA

 EL GENOCIDIO ISRAELÍ ASESINA A LA HUMANIDAD

La insignia en forma de horca que lleva en la solapa el ministro israelí simboliza el fin de la humanidad tal y como creíamos que éramos. Hasta ahora estábamos convencidos de que es el saber lo que nos lleva a la acción, a satisfacer la necesidad de vivir bien, mejor cada día gracias al conocimiento. Sin embargo hoy sabemos más que nunca, sin dudas de ningún tipo, con imágenes y testimonios diarios, lo que pasa en Gaza y alrededores y lo que se hace no sirve para detener el genocidio.

Las autoridades israelitas toman decisiones asesinas en los parlamentos usando los impuestos de su pueblo y el dinero extranjero que consiguen sin dificultad. Cambian leyes y avivan sentimientos de odio como quien se rasca la cabeza distraídamente en el sofá de su casa.

Se utilizan los avances, el progreso, como en la Alemania Nazi, para fabricar campos de exterminio con la mayor eficiencia posible, siendo ahora esos avances y progresos las armas, las cárceles, las torturas, las violaciones de acuerdos, leyes y normas internacionales, las humillaciones y amenazas, las censuras y prohibiciones.

Pensábamos que los DERECHOS eran los auténticos avances sociales de la humanidad, los CONSENSOS, ACUERDOS, LEYES, CONVENIOS, DECLARACIONES UNIVERSALES, CARTAS MAGNAS, VALORES ÉTICOS, PRINCIPIOS BÁSICOS que propician la buena vida, en paz, respetuosa, cuidadosa.

A estas alturas de INHUMANIDAD deberían desaparecer todos las instituciones y organismos internacionales y nacionales cuyos objetivos sean velar por el cumplimiento de los DERECHOS HUMANOS en cualquier contexto y circunstancia. Han fracasado estrepitosamente. Hemos fracasado, la INMORALIDAD ha ganado, el ODIO ha ganado, es tiempo de esclavitud y sumisión ante los poderosos sionistas del planeta, su dinero vale más que cualquier atisbo de humanidad, que cualquier gesto o decisión de ayuda y solidaridad.

Réquiem por la humanidad, hasta aquí hemos llegado. Ahora que cada cual se salve como pueda de esta cruel pandemia sionista y de quienes los mantienen.

¿Aparecerán movimientos intelectuales, artísticos, económicos, religiosos o sociales, como tras el nazismo, para rasgarse las vestiduras y empezar a cambiar algo, para denunciar, para increpar e interpelar a la opinión pública y a los gobiernos, a las empresas y a los trabajadores, a estudiantes, a la ciencia, a la música, al cine o la literatura?

¿Qué tipo de cultura se puede hacer y disfrutar tras PALESTINA? 


miércoles, 19 de agosto de 2026

EL VIOLÍN IMAGINARIO

 ¡GRACIAS TAMARÍZ!

Foto:heraldo.es


Familiares, amigos y alumnos practican trucos de cartas y yo siempre me acuerdo de Juan Tamaríz en la tele, cuando me alucinaban sus trucos, sus maravillosas manos y su capacidad de llevarme, concentrada, a percibir cosas imposibles.

No puede ser, cómo lo hace, dónde está el truco...maravilla, carcajadas, aplausos, chute de alegría que esperaba a la siguiente semana ante la tele, con los ojos bien abiertos y el cuerpo entero a la defensiva porque la su magia era una ataque a la lógica, aplastante e inquietante, pero estupendo, adictivo y alucinante.

En carnavales o fiestas de disfraces siempre había alguien con chistera, peluca larga y rala, gafas, chaleco, una baraja y, por supuesto, un violín imaginario.

Hay que ser un genio para controlar la percepción como lo hacía Tamaríz, llevarla hacia la falsa atención y mantenerla ahí mientras, sin ser visto ni oído, realizaba el truco, la magia que ocurría delante de nuestras narices sin percibirla, solo el resultado y eso sí, era apoteósico. Qué dominio del cerebro humano, que maestría y control del movimiento y el espacio, qué audacia y poder de fascinación desplegaba en el escenario, ya fuera un teatro o una mesa camilla en un plató de televisión.

Este curso pasado hemos tenido en clase de 2º de Bachillerato a un alumno, llamado Juan también, que explicó a Descartes y su sentencia sobre que los sentidos nos engañan con trucos de magia, con cartas. El resto de la clase alució, yo la primera, con la Filosofía cartesiana porque resultó sencillamente mágica.

Nos deja un gran trabajo, original y erudito, del que aprender y disfrutar... con la banda sonora del violín imaginario.

Gracias Mago.

martes, 18 de agosto de 2026

#LorcaEterno

 En Viena bailaré contigo

con un disfraz que tenga

cabeza de río.

Pequeño vals vienés, Poeta en Nueva York, 1929-1930

Federico García Lorca

Todavía me ruborizo cuando recuerdo mi búsqueda desesperada de La casa de Bernarda Alba, en una librería comercial enorme del centro de Madrid, donde tienen clasificados los infinitos libros por autores. Al cabo de un rato de mirar y remirar y no encontrar el libro, me dirigí, indignada, a un trabajador para preguntarle si no tenía nada de Lorca, cómo era posible que hubiera visto ni uno solo de sus libros. Él, calmado, con una media sonrisa, me preguntó que dónde estaba buscando, yo, todavía perpleja, le dije que en la estantería de la letra L, como el trabajador descubrió que yo seguía sin darme cuenta de mi error me dijo ¿quieres decir García Lorca?, entonces y solo entonces caí, me di cuanta de mi inútil búsqueda y mi gran estupidez, así que, cabizbaja, me fui a la estantería de la letra G en donde estaba el drama lorquiano que buscaba y muchos otros libros más del escritor granaíno, asesinado hace hoy 90 años por el franquismo.

Poesía, teatro, música, canción, dibujo, diseño...

¡Qué grande Federico!

Todos los fascismo odian la libertad y el del franquismo no iba a ser menos. Todos los fascismos odian los múltiples modos de ser libre desde pensar, hablar, componer, crear, organizar hasta mirar, amar, desear, sentir.

La calidad de sus obras es incuestionable incluso para quienes le asesinaron, esos que hoy, aunque solo sea con la boca pequeña, lo recuerdan ante un altavoz, esos políticos y medios de comunicación herederos del franquismo, aliados del fascismo internacional.

Asesinar al poeta les salió caro, aunque perdimos todos. 38 años de vida tenía cuando, cobardes, fueron a por él, de noche, tal vez de luna negra, sin oponer resistencia subió al camión, junto a los otros de esa vez, para ser fusilado en el camino de Víznar, donde aún no se han encontrado sus restos. Hace 90 años.

Cuánto talento fusilaron entonces que nunca tendremos, los fascistas matan a los intelectuales, les estorban sus ideas y sus palabras, sus comportamientos y sus seguidores. No soportan  la inteligencia ni la sensibilidad, sobre todo no soportan que el pueblo sepa, se cultive, sienta, se exprese y aprecie la belleza por si acaso la quiere para sí, todo el rato, en paz, con alegría y jaleo.

No hay biblioteca ni librería en España entera sin sus libros, (en la estantería de la letra G...) ni colegio o instituto en el que no se oiga verde que te quiero verde, ni escenario que no represente La casa de Bernarda Alba.

La cultura evita la amnesia. Así que pasen cinco años o noventa.


martes, 11 de agosto de 2026

¿POR QUÉ NO SE REACCIONA?

 VECINAS Y VECINOS QUE SE TAPAN LOS OÍDOS


En el silencio de la noche profunda, con las ventanas abiertas, los gritos de ella son estremecedores y claros, los ruidos de golpes con objetos varios del salón, la cocina y el dormitorio son inconfundibles.

No es un mal sueño, está pasando en el edificio de enfrente. Te ha despertado una mujer clamando que alguien llame a la policía, que la matan.

¡No me pegues más, me vas a matar!

Contra todo pronóstico, ningún vecino, ninguna vecina enciende una luz de su casa, nadie vocea pidiendo explicaciones: ¿Qué pasa, que te está haciendo? ¡Déjala en paz o llamo a la policía!

Como nadie reacciona, la mujer sigue gritando y su voz resonando por todo el barrio. Menos mal que, una anciana de otro bloque lo tiene claro y avisa al 091, sin tardar una pareja de policías aparece en la calle buscado la luz del único piso que está iluminado. Tras llamar inútilmente al timbre varias veces fuerzan la puerta y entran al portal, suben las escaleras y golpean la puerta del piso donde un hombre está matando a su mujer. A partir de ese momento silencio absoluto. Al cabo de un tiempo los agentes bajan del piso y salen a la calle solos.

Hasta la próxima.

O no. Puede que no haya una próxima vez. Puede que la anciana se vaya de fin de semana con la familia y entonces nadie llame al 091 y a los gritos de socorro le suceda el silencio sepulcral, definitivo, para descanso del vecindario. Ya no tendrán que hacerse los dormidos, ya no tendrán que darse la vuelta en la cama tapándose los oídos con la almohada, ya no tendrán que obviar la nochecita para comentar el calor que hará ese día en el desayuno.

Esto ha sucedido en mi ciudad y me temo que en muchas más, grandes y pequeñas, cada noche. Con las ventanas abiertas no hay excusa que valga para callar.

Como cada verano, los asesinos de sus parejas o exparejas aumentan, matan incluso a sus hijos e hijas, o a cualquier otra persona que pasara por allí. Como cada verano, las noticias se hacen eco de los macabros hechos, las repulsas se suceden, los comunicados de prensa, los minutos de silencio y los llantos, féretros y culpas procesionan ante las cámaras.

"Por qué llamamos a la policía si el vecino de arriba hace una fiesta y sin embargo nos metemos en nuestros asuntos cuando le suelta una hostia a su mujer" escribe P. Ordaz en El País, Opinión, pág.15, 9/8/26

En el mismo periódico María Eugenia Prendes, Fiscal de sala de Violencia sobre la Mujer, respondiendo a una entrevista sobre el asesinato de Laura Cruz, afirma que hay que proteger primero y luego investigar. Hay casos y casos. Como en todo lo referente al ser humano.

Por favor, depende de nuestra actitud, de nuestros valores éticos, de nosotros. Muchas muertes se pueden, se deben, evitar. El machismo mata, cualquier indicio tiene que tener una contestación firme en contra porque si se sigue blanqueando, permitiendo como algo sin importancia o que siempre ha existido, las mujeres seguirán estando dentro de ataúdes cada semana, a hombros de sus hijos como Laura.

  EL GENOCIDIO ISRAELÍ ASESINA A LA HUMANIDAD La insignia en forma de horca que lleva en la solapa el ministro israelí simboliza el fin de l...