martes, 27 de enero de 2026

SABÍAMOS QUE TRUMP LLEGARÍA

LO SABÍAMOS Y LO HEMOS PERMITIDO 


En 2009 Alianza Editorial publicó El desajuste del mundo de Amin Maalouf de donde extraigo párrafos para comentar en clase con el alumnado de Bachillerato, en la segunda evaluación, cuando ya han tomado contacto con la materia, Filosofía, al menos con algunos de los atributos clásicos de la misma como ser crítica, racional y universal.

En este libro podemos leer:

               En cuanto un gobierno intenta solucionar un problema, se encuentra con que va unido a otros cien, que pertenecen a ámbitos diferentes y que escapan a su influencia. Puede estar luchando contra la recesión, la inflación, el paro, las pandemias, o también contra la violencia urbana, pero en cualquier caso se estará topando con problemas de todo tipo -geopolíticos, sociológicos, sanitarios, culturales o éticos- que proceden de todos los puntos del planeta; problemas que tendría que resolver forzosamente para tener alguna probabilidad de actuar con éxito pero que están fuera de su alcance, o lo están casi por completo. (pág.85)

               Cierto es, se me dirá, que el presidente de los Estados Unidos es hoy en día poderoso; sus decisiones políticas afectan al destino de todo el planeta, y, en consecuencia, quienes lo eligen desempeñan un papel que, por derecho, no les corresponde, puesto que lo que eligen resulta a menudo determinante para el futuro de los asiáticos, de los europeos, de los africanos y de los latinoamericanos. En un mundo global no es así como deberían suceder las cosas. Pero ¿para qué dejarnos el pellejo en un problema que no tiene solución? ¡La verdad es que no es posible darles a los colombianos, a los ucranianos, a los chinos o a los iraquíes el derecho de voto en las elecciones presidenciales norteamericanas! (pág.104)

               Hoy en día, el extraordinario florecimiento tecnológico permite controlar mucho más el territorio mundial; y ha contribuido a concentrar el poder político en una cantidad reducida de ciudades, e, incluso, de modo principal, en una sola. Lo que explica la aparición, por vez primera en la Historia, de un gobierno cuya "jurisdicción" abarca el planeta entero (pág. 105)

Lo curioso del contenido es cuando Maalouf lo publicó, ¿era tan previsible el comportamiento de EEUU ya en 2009 o solo unos pocos intelectuales, como el autor, fueron capaces de advertirnos de lo que nos está pasando?

Un año después, José Luis Sampedro publicaba en Destino, con ilustraciones de Sequeiros,  El mercado y la globalización en el que afirmaba que La coordinación mundial encomendada en su día a Naciones Unidas y demás organismos internacionales resulta hoy anticuada e insuficiente. Cada vez se percibe más la necesidad de una autoridad supranacional con jurisdicción planetaria y capacidad ejecutiva si se quieren realizar tareas comunes como la ayuda al Tercer Mundo, la defensa del medio ambiente hoy destruido impunemente, la lucha contra plagas mundiales o contra el terrorismo y el narcotráfico, entre otras tareas de alto interés común. (pág. 90-91)

Así pues, advertidos estábamos, llevamos sabiendo lo que nos iba a pasar y lo que nos está pasando, al menos, desde que se publicaron estas obras, unos 15 años más o menos de libros, entrevistas en diferentes medios de comunicación, trabajos periodísticos, clases universitarias, comentarios de texto en bachillerato…a lo mejor es que no se ha querido hacer nada a pesar de saberlo todo, especialmente que que ¡más vale prevenir que curar!

No puedo creer que sabiendo las consecuencias de determinadas decisiones no se haya intervenido, ni un moquito, para evitar las que suponen aproximarnos, otra vez, a los totalitarismos si no estamos ya en ellos visto lo visto en Minneapolis, Venezuela o Groenlandia, por no hablar de las guerras y su falsa paz, Gaza, antesala de lucrativos negocios urbanísticos y hoteleros contrarios a cualquier mínimo atisbo de moralidad.

La OTAN ha mostrado estar al servicio de un hombre sin humanidad. La ONU no representa una autoridad suficiente ante ese mismo hombre y sus secuaces, ahora reunidos en una junta de villanos mundiales, así que algo habrá que ir haciendo y no tardar demasiado, la política tal y como la hemos conocido en los últimos 70 años está mutando hacia peor.

lunes, 26 de enero de 2026

MINEÁPOLIS Y ALREDEDORES

MINEÁPOLIS Y ALREDEDORES

Manifestación contra el ICE en Mineápolis

Son tantos los elementos del totalitarismo que está practicando Trump que ya nadie puede no verlo, incluso el PP y Vox pueden verlo si quieren, dadas las dimensiones totalitarias que está cobrando la actividad constante del nuevo Führer:

1.- Despreciar la Ley y las instituciones que la representan y deben velar por su cumplimiento.

2.- Crear una policía (ICE) con todos los poderes violentos a su alcance para que el terror sea más efectivo.

3.- Usar la propaganda para generar una realidad que encaje con su ideología, vía redes sociales e inteligencia artificial.

4.- Negar la realidad, los hechos, los datos y despreciarlos hasta anularlos o deformarlos.

5.- Quien no asume los dictados del Jefe es enemigo y se le trata como tal sin escatimar recursos.

6.- Todo se justifica en nombre de la Economía, concretamente de su riqueza y la de los suyos.

7.- El resto del mundo debe formar parte de sus intereses y ponerse a su servicio por su propio bien.

8.- Censurar a los medios de comunicación y castigarlos empresarialmente.

9.- Controlar las Universidades, la investigación y la cultura.

10.- Exhibir prepotencia, insultos, amenazas y chantajes dentro y fuer de su país. 

Parecía mentira que pudiéramos volver a vivir lo peor del siglo XX, que pudiéramos permitir lo peor del siglo XX, que tanta mala experiencia acabara repitiéndose.

Trump ha usado cada paso que usaron los malos políticos a lo largo de la historia para conseguir el poder y lo ha hecho delante de nuestros ojos. Una vez en el poder lo ha convertido en absoluto del mismo modo que las dictaduras de único partido dieron lugar a totalitarismos, también en nuestras pantallas. Ha provocado guerras, asesinatos, secuestros, violaciones de todos los derechos empezando por los de la Infancia y sigue manteniendo un perfil fascista en toda regla.

Esto tiene que acabar cuanto antes porque cada día que pasa será más difícil impedir la expansión de este nuevo totalitarismo. Nos está poniendo ante situaciones que ni sospechábamos, al menos en la cultura europea, la de los DDHH, reaccionando ante Groenlandia y no ante Gaza, dando el peor ejemplo de inmoralidad que podíamos, el peor acto de inhumanidad creyendo que si salvamos nuestro territorio será suficiente aunque suponga dejar fuera, abandonar al resto de la población mundial.

No debemos permitir más anestesia moral o dejaremos de ser humanos.

Hay millones de personas entre el pueblo norteamericano que necesitan apoyo para reaccionar y Europa debe dárselo inmediatamente. ¿Para cuándo las conversaciones, las decisiones económicas y legales?


 


HAMNET

 HAMNET

Chloé Zhao, 2025


A veces es verdad que lo que dice la crítica y el público en favor de un acontecimiento artístico coincide con lo que pienso cuando lo veo. Es el caso de esta película, basada en el libro homónimo de Maggie O'Farrell, quien ha participado en el guion junto a la directora.

Todo está muy bien, especialmente los protagonistas y la ambientación.

Las comparaciones son inevitables porque enriquecen. La maravilla que fue leer la novela se parece a la maravilla que vi anoche en el cine. Claro que la lectura es más larga que las dos horas que dura la película, que tiene muchos más matices y descripciones de los que se pueden apreciar en el formato de imagen. Pero no es mejor el libro, ni tampoco peor.

Merece la pena una pantalla grande con buen sonido porque la intensidad llega mejor al cerebro, ya sean los primeros planos, hay cientos, como los colores, la luz, los efectos especiales, la música y las emociones que van surgiendo entre tanto, también hay cientos muy variadas aunque predominen las dramáticas. Pero la intensidad no solo está en lo que aparece sino también en lo que no vemos ni oímos, está en los detalles nimios de las plantas del bosque, de las camas de los niños, del maquillaje de los actores del Globe Theatre y en el buen hacer de los secundarios.

Aunque sabemos que es ficción tiene mucha credibilidad, pronto te olvidas que sabes la historia y te cautiva el ritmo de las vidas que se cuenta en la pantalla, el interés va aumentando como el crecimiento de los hijos y el amor y el dolor de los sucesos que vive la familia. Aunque sabemos que es ficción resulta conmovedor pensar que Shakespeare podría haber vivido algo parecido para poder componer Hamlet.

El final no puede quedar mejor. La ficción queda redonda porque las palabras son tan precisas y adecuadas que todo lo demás solo tiene que acompañarlas creando silencios para que quepan la tristeza, el arrepentimiento, la culpa, el amor, el perdón, esos elementos siempre presentes en la obra del dramaturgo inglés con los que nos pone ante el espejo propio y de los demás. Sales del cine casi como si salieras del teatro.



sábado, 24 de enero de 2026

TOTALITARISMO II

SOBRE LA NATURALEZA DEL TOTALITARISMO

Dos ensayos de comprensión

Hannah Arendt, Página Indómita, 2025

El segundo ensayo de este libro se titula Ensayo de comprensión y está dividido en tres apartados. 

El primero comienza con la definición de totalitarismo como la negación más radical de la libertad, lo que inmediatamente relaciona la autora con la moral, concretamente con el colapso moral, algo que ocurre cuando existen movimientos totalitarios en el mundo no totalitario, cuando hay personas que saben historia, tienen información y, sin embargo, se sienten atraídas por el totalitarismo.

Mantiene que las Leyes (Montesquieu y Kant) son imprescindibles para que no haya abusos de poder, que las democracias por sí solas no bastan para frenar e impedir esos movimientos, ha de ser la separación de poderes garantizada por Ley, esa Ley que obtiene el valor la igualdad de la gente a la que se dirige.

Hay formas de gobierno que se alzan sobre elementos de la condición humana como las diferencias, las igualdades o la impotencia (monarquías, repúblicas y tiranías). Gobiernos cuya voluntad es dominar por miedo a ser dominados.

El segundo apartado se centra en el gobierno totalitario afirmando que carece de precedentes, que no se puede comparar con nada antes de Hitler y Stalin, en cuyos gobiernos el terror era la esencia y la única ley que mandaba era la de la Naturaleza o la Historia, es decir, seguir el movimiento continuo de paralizar al ser humano, sacrificarlo en nombre de una humanidad sin libertad que sigue el curso natural o histórico, ya sea eliminando a las razas débiles o a las clases moribundas. La tortura, el espionaje como síntomas del terror impiden la espontaneidad y facilitan el olvido.

El poder está en manos de un solo  hombre, "quien lo usa de tal modo que provoca la impotencia absoluta y radical del resto de los hombres" (pág. 89) y piensa que está respetando leyes superiores de la Naturaleza o la Historia. No es un tirano ni un dictador de partido único (Lenin, Mussolini o Franco) porque es la policía secreta la que manda sin influencias del ejército, ni de la iglesia ni de la burocracia, aunque lo fue antes de convertirse en poder totalitario.

Las personas acaban aisladas, en una sociedad atomizada, solo el terror, con su propaganda, campa por dentro y por fuera durante todo el tiempo.

Finalmente, en el último apartado expone cómo las ideologías son el motor de la política totalitaria definiéndolas como "los ismos que pretenden haber encontrado la clave explicativa de todos los misterios de la vida y del mundo" (pág. 97) del pasado, del presente y del futuro, sin comprobar nada. Entrelazadas con el terror proporcionan un pensamiento ajeno a la realidad, independiente de esta hasta el punto de considerar lo fáctico como fabricado, sin que pueda haber criterio para distinguir la verdad de la falsedad.

Cuando se impone lo absurdo y se expone la incoherencia entonces interviene el terror para hacer coherente el absurdo. Si la realidad no encaja en la ideología se transforma la primera hasta que coincida con la última. Así el nazismo deseaba transformar el mundo en una realidad racial (pág. 100), se trataba de que la realidad casara con el dogma, siendo esa realidad la vida diaria de mujeres y hombres en cualquier lugar del mundo porque los totalitarismos pretenden conquistarlo entero, y si no lo consiguen al menos fabricar realidades que coincidan con sus verdades ideológicas (pág. 107).

La verdad pierde su significado.

Es necesaria una sociedad individualista para que triunfe el terror. Que haya personas que viven juntas pero sin tener nada en común, es perfecto para el totalitarismo porque las organizaciones sociales habrán perdido su importancia y poder, nadie confiará en ellas. Es el colapso de nuestras instituciones, pongo por caso la ONU, Europa, la Democracia o los DDHH.

El aislamiento es la enfermedad de nuestro tiempo, afirma rotunda al final, porque construye sociedades atomizadas que son contrarias a la condición humana, que son la deshumanización.

LO SABÍAMOS Y LO HEMOS PERMITIDO  En 2009 Alianza Editorial publicó El desajuste del mundo de Amin Maalouf de donde extraigo párrafos para...