lunes, 22 de junio de 2026

EL JARDÍN DE LA MILÁ

 LOS JARDINES DE MILÁ

Foto: rtve

Tiene efectos relajantes, crea interés, descubre lugares y muestra humanidad...¡todo un jardín!

Anoche fue un auténtico placer escuchar a Oscar Camps (ver: Open Arms) y Mercedes Milá en la ventana del salón que es la tele en casa. 

Cada vez tengo más claro que no hay que dejar que entre cualquiera ni a cualquier hora a nuestro hogar, nuestra intimidad, nuestro refugio, porque no es un lugar cualquiera, porque ahí somos nosotros y nuestras cosas, entre las que se encuentran intereses, deseos, valores, voluntades y posibilidades, elegimos a quién invitar y con quién compartir nuestro tiempo, algo tan valioso que siempre nos lo quieren comprar.

El programa de rtve nos ofrece una conversación calmada, con respuestas claras, en un tono sin imposturas ni estridencias, a veces ni siquiera son preguntas y respuestas sino charlas sobre experiencias que son trabajos o aficiones. Los escenarios se adecuan a la persona invitada y acaban en un jardín, rodeados de naturaleza culturizada, propiciando diálogos que solo pueden mantener Milá y...anoche fue Camps y fue una lección de ética universal como pocas veces salen en los medios.

Como profesora de Filosofía, soy responsable de la educación en valores éticos, así que anoche me dispuse a asistir a toda una clase, que sería toda una lección magistral, para mis propias clases. Ya había escuchado antes a Oscar Camps pero lo bueno de este programa es el estilo, algo fundamental para que interese, enganche y desees que entre en tu salón de casa una tórrida noche de domingo.

Cuando describimos el mundo en el que vivimos, este, del siglo XXI solemos centrarnos ser reduccionistas, solo pensamos en nuestra parcela y poco más. La visión del mundo que nos ofreció anoche Camps debería marcar cualquier otro punto de vista, tendría que ser el punto de partida de cualquier visión del mundo actual.

Milá dejó que Oscar hablara. Abrazos y sonrisas al final (me meto en un jardín RTVE) en un acantilado sobre el Mediterráneo, precisamente, ese mar nuestro, de la humanidad, que es un auténtico cementerio de personas en busca de una vida mejor.

La hipocresía y el cinismo de los políticos europeos no tiene nombre. Muchos de ellos españoles, de raíces africanas, asiáticas, mediterráneas.

La calma al hablar, el juego del diálogo, deberían escucharse una y otra vez en los parlamentos nacionales e internacionales, en las aulas y en las salas judiciales, en las reuniones de los medios de comunicación y en las campañas electorales mundiales.

Este programa es bueno porque se hace bien, porque permite esa otra mirada real del mundo en el que vivimos y construimos día a día. Para esto sirve la televisión pública también.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 UN LUGAR COMÚN Celia Giraldo, 2024 Cuando todo el mundo sigue y tú te bajas en una parada imprevista, de la noche a la mañana. Los hijos, l...