viernes, 28 de agosto de 2026

EL SER QUERIDO

 EL SER QUERIDO

Rodrigo Sorogoyen, 2026


Sales del cine impactada por lo que acabas de ver y oír hasta el final, porque la banda sonora protagonista, o no, todo el rato, sobre sale en los títulos de crédito para que asumamos las imágenes y la historia que acabamos de ver. Como si el director pensara que no podíamos salir de la sala así, así de conmovidos, y nos regala una composición preciosa de Olivier Arson como despedida, deliciosa despedida musical.

Maravillosa desde el primer segundo, literalmente, ahí quedas atrapada ya.

Qué bien contada está la "complicada" relación familiar y laboral que protagonizan Bardém y Luengo. Qué espectacular entorno de Fuerteventura que lo envuelve todo con su ambiente desértico y luminoso, qué diálogos tan bien traídos y oportunos...

No debe ser fácil que el público advierta la vida de personas que no aparecen y a las que se alude poco, sin embargo está claro que entre el padre y la hija hay una madre esposa, entre el director y la actriz hay una madre y esposa actriz. Este personaje resulta bastante más presente sin estarlo de lo que pudiera parecer por la carga absoluta de la dimensión paterno filial.

Ya no es tan original hacer una película sobre cómo se hace una película, pero sigue siendo muy interesante y pedagógico, sobre todo la cantidad de asuntos que son importantes, las personas que se necesitan más allá del elenco de actores y, lo que creo que da más juego fílmico, las relaciones personajes que surgen, las que desaparecen y las que se transforman. Esto es lo que aquí está hecho de manera magistral y es el motor de todo lo que acontece, los encuentros, las violencias, los pesares y las bromas.

Merece mucho la pena verla en pantalla grande, los paisajes de la isla son alucinantes y los primeros planos de los protagonistas cautivadores, ambos, paisajes y primeros planos, muestran lo que hay por fuera y por dentro, dejando ver que lo que vemos no es todo. Sorogoyen entra y sale, conociendo el terreno, de las emociones personales y de los lugares naturales.

Cuando comentamos la película al salir, recordé un momento en que los ojos de Bardém me llevaron a Mar adentro y otro en el que su voz me hizo pensar en El buen patrón...así es el cine y la memoria. Fui consciente después, el trabajo que estaba viendo en ese momento era tan potente que arrasaba cualquier otra idea o recuerdo.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¿Quién lo pregunta?
      Respuesta al comentario anónimo: lalechuzaendiciembre, la autora del blog, Ana Cruz Muñoz

      Eliminar
  2. Debería de ver la película antes de opinar. Sosa de principio a fin.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí el planteamiento del principio me gusta mucho, como se encuentran después de tantos años sin verse. Y el final resulta sorprendente y original. Así que nada sosa, en ningún momento, sobre todo durante las escenas de humor y violencia.

      Eliminar

 EL SER QUERIDO Rodrigo Sorogoyen, 2026 Sales del cine impactada por lo que acabas de ver y oír hasta el final, porque la banda sonora prota...