DÍA DE CAZA
Pedro Aguilera, 2026
Un retrato social de nuestra época que pocas veces se muestra para el público general, pero el cine tiene esta cualidad, la de enseñarnos, a cualquiera, lo que pasa aunque no se vea o se intente ocultar por el poder de turno encargado de mantener en la ignorancia a la mayoría, ya sea con redes sociales, con bulos o con bulos en las redes sociales (lo que el Imperio Romano habría llamado "pan y circo")
La trama sucede ahora, en una finca de Extremadura, en plena dehesa, un otoño insoportablemente caluroso, con su coto de caza y guarda inmigrante, explotado sudamericano.
Una foto y un par de frases sirven para relacionar la película de Saura, 1966, con las protagonistas y la historia que se desarrolla, en tan solo un día, evocando aquella.
Los planos cenitales son magníficos, el entorno que describen es necesario para entender cómo transcurre la acción, junto a la música, suponen parte de la propia trama que nos transmite la excesiva luz y excesivo calor un mes de noviembre. El contexto es asfixiante, perfecto para el devenir de la historia.
Las protagonistas son muy buenas, perfectamente vestidas, representan al poder femenino de clase alta, ese poder disimulado, mezquino, violento y abusón, de quien ha aprendido todo imitando a sus padres, exmaridos y empresarios de turno. Mujeres acostumbradas a conseguir lo que desean sin esfuerzo porque otros se lo facilitan, como le facilita el inmigrante todos los servicios en medio del campo para pasar el día de caza completo.
Aparece el presente social en los negocios de urbanismo, de las relaciones familiares y amistosas, en la corrupción bancaria y política, en la más genuina tradición de la cultura del pelotazo, maquillado de eufemismos como resort, eficiencia energética o parque ecológico.
Conviven bien todos las críticas sociales actuales, al medio ambiente, al patriarcado, a la corruptela y a los fascismos. De todas y cada una de ellas tenemos ejemplos en el guion, en las ropas y complementos de las actrices, en las casas (la de la ama y la del esclavo, inevitable recuerdo de Los santos inocentes), en los oficios y proyectos que tienen y, especialmente, en el uso de las armas y el alcohol como medios de resolución de conflictos, aunque se intentan otros, estos son los que más naturalmente usan.
Esta España existe y está aquí, heredera fiel del franquismo de los ricos rurales, personas más allá del bien y del mal, de cualquier moralidad o valor mínimamente ético. Forman un ecosistema propio, adaptable a los tiempos actuales sin perder su esencia elitista, fascista.
La amistad entre mujeres que no lo es porque no son iguales y sus dependencias les impiden ser amigas de verdad. Solo se salva el futuro en la sobrina que huye, habiendo probado la más genuina tradición franquista española. Menudo aprendizaje se lleva...si es que se lleva algo.

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