SIN RESPETO. Una crisis social
Byung-Chul Han, Paidós, 2026
Hace un mes que está en las librerías SIN RESPETO, lo último del filósofo de estilo minimalista. A penas 100 páginas con 8 capítulos, el último es de 3 páginas.
Fiel a su defensa de de la comunidad critica el individualismo actual provocado por el capitalismo más extremo en que vivimos, gracias a las tecnologías, especialmente a las redes sociales. Desde el principio nos sitúa en la distinción entre precariado (desarrolla odio) y proletariado (desarrolla comunidad), a propósito de Marx (pág. 21), ya que suele utilizar a filósofos clásicos, algunas de sus citas u obras, como punto de partida para posicionarse en su favor o en su contra.
El respeto es ese valor ético imprescindible para vivir bien, que requiere confianza, vergüenza moral, vínculo con los demás y lazos afectivos. Hoy no solo no se dan las estas condiciones sino que tienen lugar las opuestas como consecuencia del neoliberalismo. Propone como ejemplo para entenderle la música, concretamente el jazz social porque los músicos de las bandas tocan unidos por un sentido comunitario.
Considerar al otro requiere atención, tenerlo presente, justo lo contrario de ser narcisista, del ansia de protagonismo, ser tosco, tan actual hoy. Tendríamos que practicar el tacto social que protege y cuida.
Aborda la dualidad identidad y alteridad a propósito de la política, de la democracia que se pierde al impedirse el debate, los argumentos frente a las descalificaciones, los odios y las polarizaciones presentes. Las tribus digitales en las redes sociales niegan los hechos, fabrican la verdad, vitorean al líder autoritario, son populacho. La falta de respeto produce embrutecimiento.
La vergüenza es integradora social frente al shaming o humillación que la descompone por ser violenta.
Cuando se encarga de los valores, de la crisis de valores contemporáneos, usa el concepto del orden vertical y orden horizontal. Este dualismo muestra que el relativismo absoluta, horizontal, supone falta de respeto, personas consumibles, puro presentismo, productividad constante y autoexplotación. En el vertical (Kant y Arendt) se haya el respeto, la jerarquía y el futuro lo necesitan.
Expone la relación kantiana medios y fines a propósito del capitalismo y su consumismo para escribir sobre la comunicación humana. Diferencia entre el respeto como consideración personal y el que se gana con el rendimiento económico, fruto de la presión social del orden horizontal, representado con el "me gusta" de las redes.
La digitalización es el culmen de la falta de respeto, ya que se psicologizan las relaciones humanas, se exhiben privacidades pornográficamente. Analiza los siglos XVIII y XIX sobre la cortesía para llegar a la televisión en el XX y el anonimato de las rrss en el XXI, citando a Nietzsche "del constante ejercicio de una simulación acaba apareciendo una segunda naturaleza" en Aurora.
Termina abordando la crisis de autoridad sobre la democracia y su legitimación. Aquí plantea la labor de los algoritmos, sus mensajes simplones, manipuladores y vigilantes, que crean adicción. Son una autoridad que obedecemos inconscientemente, creyendo que somos libres somos esclavos de ellos, por lo tanto así no hay posibilidad de democracia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario