lunes, 22 de noviembre de 2021

LA CRÓNICA FRANCESA

 LA CRÓNICA FRANCESA

Wes Anderson, 2021


Blanco y negro, color, animación, interiores de teatro, exteriores de decorado, varios idiomas, personajes excéntricos, de cómics y reales, y un hilo conductor, a saber, el periodismo a examen.

Casos, sucesos, hechos y hasta revoluciones. En cada una de las partes de la película se narra un acontecimiento original, aunque lo más original es el tratamiento periodístico que se hace de lo  acontecido, cómo se da cuenta de los protagonistas, de sus actos, de sus logros, de su personalidad o de sus familiar y amores.

El clima es de declive sin remedio. La nostalgia y la costumbre del director de un periódico de apenas tirada hace que un grupo de periodistas continúe su tarea de "informar" cada uno a su modo. La verdad y las crónicas se parecen como un huevo a una castaña, sin embargo, se pueden intuir lazos y nexos entre lo que parece haber sucedido y lo que resulta escrito en el diario.

El elenco es de mucha altura, prácticamente todas y todos han sido premiados internacionalmente. 

La forma de presentar el guion tan estrambótica me recuerda a Delicatessen, de los noventa, entre otras ocurrentes y originales maneras de narrar mezclando dibujos y realidad. A veces el lenguajes es el no verbal durante minutos, y otras veces es un incontinencia oral extenuante.

La parte de crítica es clara y bastante oportuna. Hoy la prensa consigue que se conozcan o no ciertos artistas, ciertos hechos políticos y a ciertos lugares. Lo que sucede es lo que se cuenta que sucede y por supuesto de la manera en que se cuenta que sucede. Fantástica.

El episodio de Benicio del Toro y Léa Seydoux  es el mejor.

SOROLLA DIBUJANTE

 SOROLLA. DIBUJANTE SIN DESCANSO

Fundación Bancaja, Valencia.

Joaquín Sorolla. ‘Joaquín y Elena estudiando’. 1905. Museo Sorolla


Hasta enero se puede ver un Sorolla poco habitual. Apenas hay cuadros coloristas en témpera y acuarela, la exposición muestra sobre todo carboncillo, tiza, lápiz, tinta china, es decir, dibujos y más dibujos como estudios de cuadros posteriores o simplemente como ejercicios técnicos para educar la mano y el ojo que toda persona dedicada a la pintura debe perfeccionar.

Parece el proceso natural de quien ama el arte de la pintura dedicar tiempo a dibujar, pero Sorolla lo hace tan bien que podría ser un dibujante sin pasar a pintar después. Lo pinta todo, desde escenas familiares hasta la calle o los parques. Allá donde fuera su cuadernito y su lápiz le acompañaban siempre. En el audiovisual que contiene la exposición se aclaran aspectos de su vida en anécdotas graciosas y cercanas, así el artista parece que hace cosas sin esfuerzo o sencillas cuando no lo son en absoluto, ya que el rigor y la exigencia de los trazos no los consigue cualquiera.

Hay dibujos enormes, a escala natural y otros diminutos a escala microscópica. Hay viajes urbanos y paisajes rurales, hay figuras humanas, profesionales y niños, esos niños que luego jugarán en la playa luminosa de sus cuadros famosos. Los estudios a lápiz prueban la precisión de la anatomía, del agua en la piel, del tamaño de los miembros, de la composición final.

Parece que hoy estamos acostumbradas a ver dibujos por todas partes, en muros de las calles o en medios audiovisuales, y puede que la repetición haga perder valor a este "hermano menor" de la pintura, sin embargo en Sorolla es arte puro, independiente de la pintura y, según la comisaria de la exposición, muy necesario antes de pintar. Le escribe a su esposa diciéndole que su hija dibuja muy bien y que cuanto más dibuje mejor pintará...

Los dibujos de Sorolla son espectaculares, me hacen pensar a en tantas personas cercanas amantes de la pintura, algunas de ellas dibujantes, otras profesoras de artes plásticas, que cuando hable con ellas la próxima vez les preguntaré si sus manos dibujan sin que sus ojos miren el papel.

OTEIZA-CHILLIDA

 J. OTEIZA Y E. CHILLIDA

DIÁLOGO EN LOS AÑOS 50 Y 60

Fundación Bancaja, Valencia


De noviembre 2021 a Marzo 2022

Esta Fundación dispone de un edificio enorme en la plaza de Tetuán de Valencia, y en la primera planta se encuentra esta extraordinaria exposición.

Por casualidad he sabido que existía. Así que he ido y he disfrutado de dos genios del hierro, el acero, la piedra y la madera, genios de la imaginación y la sensibilidad. Los escultores que, prácticamente viven durante los mismos años, casi todo el siglo XX y la entrada al XXI, comparte un espacio amplio en el que mostrar parte de sus obras más conocidas y otras joyas salidas de sus manos y sus cabezas.

Viajeros incansables, curiosos, innovadores. Ponen títulos como Música de las esferasRumor de límites (Chillida) a una serie de esculturas en hierro, o Ejercicio de cortes y conjunción con lo redondo (Oteiza) a figuras de acero negras. La iluminación de la sala ha buscado que las sombras de las figuras sean parte de la colección y motivo de placer para los visitantes.

Hay un par de vídeos en los que se pueden apreciar los trabajos y parte de las vidas de los autores que ayudan a apreciar los estilos de cada cual en los contextos en los que realizan piezas emblemáticas. También se puede disponer de catálogos muy completos para ver en sala.

Después de los años 50 y 60 han seguido siendo muy fértiles y sus obras se han dado a conocer en todo el mundo. De hecho están diseminadas en los mejores museos de arte contemporáneo, y una buena parte en los vascos y navarros, así como en los suyos propios. Sobre el que hizo Oteiza en Alzuza, hay en este blog una reseña de 2019.

Las dimensiones y de las formas importan en el mensaje, en las sensaciones que transmiten y en el acomodo del título con la pieza. La entrada a la exposición es un ejemplo.

Las coincidencia como figuras geométricas, especialmente círculos, cuadrados y rectángulos, las dedicadas a la maternidad, a la muerte, a los cuerpos humanos, a diferentes partes de edificios como puertas o frontispicios, hacen que el diálogo lo sea de verdad, porque hay respuestas distintas a las misma temática, hay miradas y bloques, colores y tamaños que aportan argumentos, interesantes y variados argumentos.

Vaciar el espacio, en el caso de Oteiza y perfilar los objetos espaciales en Chillida son los componentes, que si no son intencionales lo parecen, en esta exposición maravillosa. Visitarla es todo un placer sensorial e intelectual.




domingo, 14 de noviembre de 2021

GRULLAS EN MANJAVACAS

 PUESTA DE SOL EN OTOÑO, LAGUNA DE MANJAVACAS Y... GRULLAS!!


Ahí están, fieles a la cita. Cada tarde, al ponerse el sol en uno de los humedales manchegos más bonitos que hay, al sur de Cuenca, en Mota del Cuervo, aparecen, primero en forma de sonido y poco a poco en forma de, buena, en muchas formas y formaciones. Sus estilosos cuerpos dibujan y desdibujan en el cielo extrañas formaciones de muchos individuos, decenas, que se unen y se separan, que giran y vuelven, bailan en las alturas, sobrevuelan los campos llanos, abiertos, cultivados.


La próxima vez llevaré la cámara y el trípode.

Esta vez ha sido maravilloso. Escuchar sus graznidos, y esperar unos segundos a verlas. Bandadas, acercándose en todas las direcciones hacia un lado de la laguna donde extendían las patas para posarse y, al hacerlo, mostraban una figura de fragilidad y belleza que no se puede dejar de mirar hasta que se camuflan y es difícil seguirlas en el suelo.


Mientras se hace de noche, en ese preciso momento en que no es tarde ni noche, cuando el cielo se pinta de rosas y rojizos y en la tierra todo se confunde porque la luz se está yendo a otra parte...


...y sin luz, apenas nos queda el sonido y la posibilidad de adivinar por dónde se acercan.

 EL SER QUERIDO Rodrigo Sorogoyen, 2026 Sales del cine impactada por lo que acabas de ver y oír hasta el final, porque la banda sonora prota...