VENTANILLA-VIAJE
El trayecto cuenta. Cuenta desde y hasta. Muestra el entre tanto, es el intermedio... o no.
La ventanilla del coche enseña paisajes hermosos, con luz pasajera, como quienes vamos dentro, cambiante, que nos ofrece formas y colores velozmente.
Es el instante, que es y ya no es.
En la zona de La Manchuela los campos de trigo están tan pequeños en invierno que parece que no hay trabajo en la tierra ni habrá cosecha en verano. Amplios espacios rodean las carreteras y, apenas, unos chopos o encinas decoran los márgenes.
Formar parte del paisaje, como si estuviera dentro del cuadro, pasando rauda pero consciente de la belleza que quiero atrapar con estas fotos. El viaje es el destino.






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