sábado, 10 de diciembre de 2022

EJÉRCITO, VÍRGENES Y PUTAS

 EJÉRCITO Y MUJERES


Con el fin de celebrar el día de la Inmaculada, militares del cuartel del Bruc, Barcelona, han realizado una rifa para recaudar fondos para la festividad en la que el premio era estar con una prostituta o "dama de compañía" como anunciaban en la cantina. 

Tenemos un todo en uno vírgenes, putas y ejército. Lo mejorcito de la tradición machista española. Nada nuevo bajo el sol, pero ahora se publica que es un orgullo que "la denuncia" haya salido del propio ejército. Así, la ministra reivindica los valores de las fuerzas armadas españolas.

En esta ocasión ha trascendido, a saber por qué motivos, lo que valora el ejército español a las mujeres, se ponga como se ponga la ministra de Defensa. La cultura de la violación está perfectamente instalada y consolidada en nuestra sociedad, también entre quienes están formados y cobran por defendernos y garantizarnos la seguridad. Ahí, en ese contexto, la mujer sigue siendo o virgen o puta, o las dos cosas el mismo día como muestra la noticia. 

La cultura de la violación, el uso sexual de la mujer, el menosprecio de su persona, el cuerpo femenino como objeto de placer masculino, el control y dominio del hombre sobre la mujer, el patriarcado en todo su esplendor. ¿Alguien imagina un cartel en una cantina donde se rife un "caballero de compañía" para las militares? sin embargo una "dama de compañía" sí, sin más, vaya tontería, toda la vida de dios, como siempre, por tradición y costumbre.

Hay instituciones eminentemente masculinas cuyos valores más esenciales son machistas. Y esto no ha cambiado al ritmo de la sociedad, al menos de la parte de la sociedad que exige IGUALDAD en todos los ámbitos sociales para que realmente seamos un país democrático, moderno y respetable.

Me temo que lo de Bruc es una anécdota, ¿qué no estará pasando en los cuarteles, cuando celebran y cuando no, la vírgenes y otras festividades patrias?

Las mujeres que están en el ejército han tenido que superar humillaciones sexistas a diario, miradas lascivas y de desprecio, gestos e insinuaciones de todo tipo. Hasta conseguir trabajar en paz han tenido que armarse y rearmarse de principios y valores éticos muy firmes, decírselos a ellas mismas cada día, aumentar su autoestima por encima de la media y practicar el valor, que se le supone al ejército, en su propio lugar de trabajo.

El caso es una cuestión de justicia, pero también de dignidad, la que impiden los machistas y quienes les ríen las gracias o minimizan el machismo.

CONTRALA VIOLENCIA DE GÉNERO, TOLERANCIA CERO!!


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